Encanto

No es si respondo
rápido
o tarde
el mensaje de texto.
Si pregunto demasiado,
si me estreso fácil,
si me molesta
mucho
o poco
una marca en el cuello.

Son las horas de indecisión
que yo pasé
pensando
en si iba
o no iba
a volver a verte
las que dicen
la verdad.

otra vez

Cruzamos mails, hablamos por teléfono, te llamé, me llamaste, me plantaste, te llamé de nuevo, hablamos por teléfono, salimos al aire, chateamos, tomamos un café, tomamos dos, cenamos, cantamos, tomamos otro café, tomamos un fernet, tomamos un Gancia, diossanto qué bello abril, qué bello mayo, tomamos más café, nos conseguimos una moza, cenamos, dormimos, cogimos, bailamos, salimos y volvimos a entrar, fumamos, vimos una película, dos, tres, quince, hola junio, julio, agosto, fuimos a Alvear, volvimos, sobrevivimos, dormimos sin coger, cocinaste, me mudé, septiembre, tomamos más cafés, fernets y Gancias, fumamos de nuevo, nos volvimos a besar, te quiero, yotambién, te asustaste, te asustaste mucho, me bardeaste, me enojé, fuimos a ver a Fito, fuimos a un casamiento, fuimos a dos, fuimos a tres, acá, allá, en Tupungato; conociste a mis amigas, conocí a los tuyos y los hice propios, conocimos a más gente de la que hubiéramos querido conocer, nos besamos más y más y más, jugamos, siempre jugamos, me enojé, octubre, papá: facundo, noviembre, te amo, otro casamiento, tu casa, la mía, me mudé, me ayudaste, tu vida cambió, la mía también, tu mamá, mi tía, tu hermano, el mío, tu laburo, el fútbol, los goles, los favores ofrecidos, tu desagarro, tu masajista, chau 2010, felizañonuevo, salud, graciasportodo, te fuiste, me quedé, me fui yo, te extraño, volviste, volví, febrero, marzo… abril, otra vez.

Presente

Coqui me lo regaló a mí
y yo le regalo a ella (y a él)
un espacio en mi blog.

Mejor excusa que una biblioteca no podría haber encontrado el destino para reunirlos.
Tienen muchas cosas en común estos dos locos, como diría él.
El amor por los libros, por las palabras; el cariño y la lealtad con los amigos, la calle 25 de Mayo.
Nacieron en los mismos pagos y se criaron a pocas cuadras de distancia pero recién se conocieron cuando ya vivían lejos de sus casas paternas.
El compromiso con el trabajo, el alma joven y el brillo en los ojos.
Son lindas personas, son graciosos y yo los quiero un montón.

Soñado

Anoche soñé que me iba de viaje a Barcelona, como un viaje cultural, para conocer, para pasear, sin ningún fin en especial.

Recuerdo claramente (del sueño) estar en la casa de mi abuelo en Drummond, Luján, armando la valija y pensar en Barcelona y decirle a mi mamá: “¡Es el primer mundo, la puta que lo parió!”.

Evidentemente (y por alguna razón que no conozco, ya que nunca me llamó la atención) la idea de irme a Barcelona me entusiasmaba y mucho. No sé por qué España, por qué específicamente esa ciudad.

“Allá es verano, ¿no?”, le preguntaba insistentemente a mi papá, que me decía que sí, mientras yo seguía guardando shortcitos, remeras y bikinis en la valija. Todo en la casa de mi abuelo materno.

España

En un momento alguien preguntaba: ¿sacaste el pasaje?. Y yo pensaba que no, que no lo había sacado, que “alguien” tenía que haberlo sacado por mí y no lo había hecho, que el pasaje no me lo habían sacado porque yo no había rendido la materia que tenía que rendir, entonces no merecía este premio que era el viaje.

Y mientras mi conciencia iba recuperando terreno sobre lo onírico entonces empezaba a darme cuenta de que era todo mentira, de que no era más que una creación de mi cabeza, que era evidente que yo a Barcelona no me iba a ir nunca, que estaba mucho más allá de mis posibilidades…

Sin embargo, una vez despierta y ahora que escribo todo esto, veo claramente cómo cada uno de los componentes de mi sueño se desprenden de la charla que tuve ayer a la tarde con Facu.

El viaje, la bikini, la materia sin rendir…

Editado, 5 horas después: Ya me acordé de dónde saqué Barcelona. Es por la revista y también tiene que ver con la charla que tuve ayer.

Miedo

¿Qué carajo es el miedo a enamorarse y qué clase de infeliz lo padece? Y digo infeliz de verdad, como in-feliz.

Que enamorarnos nos convierta en idiotas está bueno. Al fin y al cabo lo que hagamos a partir de entonces, con nuestra idiotez, depende de nosotros.

El miedo no es a enamorarse, entonces, es miedo a que de repente tus prioridades cambien y tus tiempos cambien y tu esquema mental cambie, y que ahora te gusten los niños y los cachorritos y esas cosas.

Y que no dependa de vos.